Sin duda el marco natural donde se desarrolló la actividad, se resultó ser totalmente propicio para dichos fines, especialmente para establecer conexiones humanas y con el entorno.

Aquí empezaba lo duro:


Aquí, parte de la fauna con la que nos encontramos:
Y aquí, algunos de los hermosos parajes que tuvimos la suerte de contemplar:

Algunos valientes incluso se atrevieron a bañarse en las frías ya (a pesar de estar aún en octubre) aguas de una de las gargantas:

Sin duda fue una jornada muy, muy agradable, que aunque dura para algunos, apuesto que a todos nos gustaría repetir.






